
En 1973, ya a tres años de su conversión, se dio cuenta que todavía no había renunciado completamente a sus placeres y aficiones y se comprometió a no bajar jamás su brazo derecho, en promesa a Shivá.
Desde que hizo la promesa ya han pasado 39 años y el hombre se mantiene en sus trece. Ahora su brazo son solo huesos y piel inútil. Amar no es capaz de si quiera poder moverlo. Según el místico personaje, durante un tiempo sufrió dolores muy fuertes, pero eso no resquebrajo su voluntad. Ahora después de tanto tiempo su extremidad está completamente atrofiada pero sirve para todos los Shivaítas como importante símbolo de fe.
Los Sadhu como Sadhu Amar son personas que reniegan de la vida material y entregan su existencia completamente a su religión, esta opción de vida está muy extendida en la cultura India.
Los Sadhu como Sadhu Amar son personas que reniegan de la vida material y entregan su existencia completamente a su religión, esta opción de vida está muy extendida en la cultura India.
